Angelo Calcaterra | Construyendo puentes de educación en Tucumán: el Colegio Rogacionista San Agustín

Construyendo puentes de educación en Tucumán: el Colegio Rogacionista San Agustín

Los chicos que vemos en estas fotos viven en Tucumán y, desde el 2016, momento en el que se inauguró el Colegio Rogacionista San Agustín en El Corte, Yerba Buena, gracias a la Congregación homónima, tuve el orgullo de empezar a colaborar con parte de su bienestar y su accesibilidad a un futuro mejor. Hoy en día los chicos tienen asegurado el traslado a la escuela, el desayuno, el almuerzo y, sobre todo, la contención necesaria para poder desarrollarse integralmente.

Angelo Calcaterra | Construyendo puentes de educación en Tucumán: el Colegio Rogacionista San Agustín

 

Desde chico, me enseñaron que la educación es uno de los pilares fundamentales para tener una oportunidad tanto en lo profesional como para crecer en condiciones dignas, algo que todos, por el mero hecho de ser personas, merecemos. Más tarde, aprendí que la educación no es solo una oportunidad, sino que es un Derecho Fundamental, lo cual me acercó a diversas comunidades para colaborar.

Angelo Calcaterra | Construyendo puentes de educación en Tucumán: el Colegio Rogacionista San Agustín

En esta ocasión, me concentré en que los niños de El Corte, que me complace presentarles, tengan una colaboración para que su vida sea mejor, para aliviarlos en algún aspecto de ella. Muchos necesitan de nuestra presencia para lograr lo antedicho, por lo que los invito a ver mi artículo “Hacia una red de solidaridad: la importancia de la difusión en el acto de donar” en esta página web, a fin de acercarles una propuesta de acción concreta y con lo que cada uno pueda dar.

El Colegio Rogacionista San Agustín queda en el cerro, por lo que, para que los chicos puedan llegar sin problemas hasta allí y ninguno quede excluido, me aseguré de que contaran con el micro diario que los lleve hasta allá. Además, muchas familias de estos chicos y de los jóvenes que asisten a la escuela no tienen los recursos para que cuenten con las comidas cotidianas, por lo tanto, quise que pudieran tener la solución y esto lo hice proveyéndoles el desayuno y el almuerzo, ya que la jornada escolar es desde las ocho de la mañana hasta las tres de la tarde.

Otro tema que se planteó fue el de los útiles escolares y el material para el aprendizaje, que implicaba también un costo para las familias. A partir de tomar conocimiento de esa situación, les brindo la ayuda monetaria para que cuenten con lo necesario y puedan tener una escolaridad digna. Que sepan, además, que cuentan conmigo y con el equipo de la escuela para aquello que se presente. Te invito a que hagas lo propio, desde tu lugar y con las posibilidades que tengas, porque los niños son nuestro futuro y nos necesitan hoy más que nunca. ¡Gracias!