Donación al “Convento Hermanas de Santa Ana” Por Angelo Calcaterra (1)

Donación al “Convento Hermanas de Santa Ana”

Continuando su línea de solidaridad, Angelo Calcaterra colaboró con el Convento Hermanas de Santa Ana en las reparaciones de la instalación eléctrica de la escuela.

Transformar la sociedad

En la firme creencia de que las empresas pueden transformar la sociedad, y viceversa, Angelo Calcaterra, reconocido arquitecto y CEO de San Tonino, las vincula con el desarrollo integral de la comunidad, e invita a hacer lo propio, porque cada acción suma.

En esta línea, nos cuenta: “Considero que todo proyecto solidario debe ser sustentable en el tiempo, porque esto habla, a mi parecer, de un compromiso con las personas a las que ayudamos y con la sociedad en su conjunto. Se trata, más que nada, de una garantía para las comunidades en las que actúo con mis aportes, a fin de que obtengan una mejora en su calidad de vida”.

Ayudando con el Convento Hermanas de Santa Ana

En esta oportunidad, el CEO de San Tonino ayudo a la escuela Convento Hermanas De Santa Ana, ubicada en Vicente Chas. Esta escuela presentaba una instalación eléctrica deficiente con tendido precario de cables, “ello implicaba un riesgo potencial para la integridad de alumnos y el personal docente”, explica Calcaterra.

Por eso, una vez que se anotició de ello, junto con la UTE IECSA-FONTANA NICASTRO-MIAVASA (obra  Entorno de Estaciones), realizaron la instalación eléctrica en 17 aulas beneficiando directamente a muchos alumnos y al personal docente y no docente.

Las tareas que se realizaron en el Convento Hermanas De Santa Ana fueron:

  • Gestión con Edenor.
  • Construcción del nuevo pilar para el medidor.
  • Tendido de cables bajo tierra hasta el nuevo tablero general y hacia las aulas.
  • Canalización en paredes para embutir cañerías tanto para el cableado de los circuitos eléctricos ejecutados como para una futura instalación de climatización, telefonía y alarma.
  • Se realizaron las reparaciones de albañilería y se pintaron todas las aulas.

La obra más importante no fue la física, sino aquella que trajo bienestar a la comunidad íntegra, que es lo que más nos alegra”, concluye Calcaterra.