Angelo Calcaterra | Construcción y economía

Construcción y economía

De acuerdo con el contexto que estamos viviendo, el efecto que va a tener la pandemia global del COVID-19, no solo se podrá leer en los libros de historia, sino que también será objeto de estudio y ejemplo de cómo se aplicó el ingenio y la creatividad humana para desarrollar innovaciones sanitarias, así como de otros tipos, para poder sobrellevar y superar esta enfermedad que afecta al mundo entero.

En cuanto a lo que al sector de la construcción se refiere, el CEO de San Tonino S.A. y arquitecto de renombre, Angelo Calcaterra, considera que su característica principal es ser uno de los mecanismos reactivadores de la economía, así como protagonizar un aporte a la generación de empleo. “Como todos sabemos, los inmuebles son, históricamente, un refugio de valor y, en el ámbito de la construcción, el costo en dólares está bajo, pero, también debemos pensar en la distorsión de precios y en el desabastecimiento, producto de la incertidumbre. La gente quiere comprar su casa, porque es un lugar propio y genera, asimismo, identidad y seguridad. Por eso, la construcción urbana se nutre, principalmente, de la edificación de complejos habitacionales (tanto casas como edificios) pero también de un sinfín de otros tipos de edificios que pueden servir a diferentes fines: escuelas, hospitales, centros administrativos, espacios de ocio, centros verdes, etcétera”, comunica Calcaterra.

“En este amplio abanico de posibilidades, la construcción se vuelve una actividad muy importante en la economía del país, tanto por la inversión de capitales que requiere como por la cantidad de empleo que puede generar en todos sus niveles”, explica el CEO de San Tonino. El ecosistema del sector incluye desde arquitectos, ingenieros, especialistas, diseñadores, urbanistas hasta obreros de todos los oficios y empresas inversoras. Por ello, la construcción es una buena manera que tienen hoy en día muchos Estados para activar la economía, asegurar niveles aceptables de empleo y modernizar nuestros espacios habitables. Así, la construcción satisface las necesidades de los diferentes sectores de una población, al proveer de vías de acceso, vivienda, lugares de esparcimiento y lugares de trabajo, “la clave es que sean cada vez más funcionales”, concluye  Angelo Calcaterra.